Qué comer en Bali: 4 platos imprescindibles para descubrir su gastronomía

Qué comer en Bali: 4 platos imprescindibles para descubrir su gastronomía

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Bali tiene playas increíbles, templos, arrozales y atardeceres espectaculares, pero si hay algo que realmente te conecta con la esencia de la isla es su comida. La gastronomía balinesa es sabrosa, aromática y muy variada, con una mezcla de influencias asiáticas y productos locales que hacen que cada plato tenga personalidad propia.

Y es que, en Bali, la experiencia culinaria no depende solo de lo que comes, sino también de dónde lo haces. No es lo mismo un restaurante enfocado al turismo que un pequeño warung local donde comen los balineses.

Si estás preparando un viaje a Bali por tu cuenta, hay algo que marca la diferencia: saber cómo moverte para descubrir sitios más auténticos. Más allá de qué comer, planificar bien el viaje te permite evitar zonas demasiado turísticas y encontrar lugares donde la experiencia es mucho más real. En esta guía para organizar un viaje a Bali por libre tienes todo lo necesario para planificarlo paso a paso y sacarle mucho más partido al viaje.

Y una vez ya sabes dónde buscar, es ahí cuando empiezas a descubrir la gastronomía más auténtica de Bali.

En este artículo te contamos cuatro platos que tienes que probar sí o sí, tanto si es tu primera vez en la isla como si quieres ir más allá de lo típico.

Lumpia, el snack callejero perfecto

Las lumpia son uno de esos platos que acabas probando casi sin darte cuenta… y repites. Son rollitos fritos, similares a los spring rolls, que suelen ir rellenos de verduras, pollo o carne, aunque también hay versiones vegetarianas. 

Lo mejor es que representan muy bien el street food balinés. Son comida rápida, barata y con mucho sabor. Normalmente se sirven recién hechas, bien crujientes y acompañadas de alguna salsa ligeramente dulce o picante.

Son perfectas como entrante o para picar algo mientras paseas por mercados locales. Además, al tratarse de un plato sencillo, suelen ser una buena opción si estás empezando a probar comida local.

Satay, las brochetas típicas de Indonesia

El satay (o sate) es uno de los platos más conocidos del país y en Bali lo vas a ver en todas partes. Son brochetas de carne cocinadas a la parrilla, lo que les da ese toque ahumado que las hace tan reconocibles.

Se sirven casi siempre con salsa de cacahuete, cremosa y con un punto dulce y especiado que combina muy bien con la carne. Es un plato sencillo, pero cuando está bien hecho, engancha.

Además, en Bali puedes encontrar el sate lilit, una versión algo distinta en la que la carne se mezcla con coco rallado y especias antes de enrollarse en una varilla de bambú o de hierba limón. Es menos conocida, pero merece mucho la pena probarla.

Si comes en un warung tradicional, pedir satay es casi obligatorio.

Bakso, la sopa más reconfortante

El bakso es uno de esos platos cotidianos que comen los locales a menudo. Es una sopa caliente con albóndigas de carne (normalmente ternera) acompañadas de fideos, tofu y, a veces, huevo.

A simple vista puede parecer algo básico, pero tiene su punto. El caldo es sabroso y reconfortante, y las albóndigas tienen una textura firme pero jugosa, bastante característica.

Es el típico plato que encuentras en puestos callejeros o pequeños restaurantes y suele ser bastante económico. Perfecto si buscas algo ligero pero que te deje satisfecho, sobre todo después de un día recorriendo templos o arrozales.

Si quieres salir un poco de los platos más típicos, el bakso es una muy buena elección.

Nasi campur, el plato más completo

Si tuviera que recomendar solo un plato para entender la cocina balinesa, sería el nasi campur. Su nombre significa “arroz mezclado”, pero en realidad es mucho más que eso.

Es un plato combinado: una base de arroz acompañada de pequeñas porciones de distintos alimentos como carne, verduras, huevo, tofu, tempeh y diferentes salsas. Cada sitio lo prepara a su manera, así que nunca es exactamente igual.

Es la mejor forma de probar varios sabores en una sola comida. Hay contrastes de texturas, de picante, de dulce… y eso lo hace especialmente interesante.

Además, es fácil de encontrar tanto en warungs como en restaurantes, y suele ser una opción bastante completa y económica.

Comer en Bali es parte del viaje

Bali tiene zonas muy turísticas, eso es inevitable. Pero más allá de lo que comas, lo importante es dónde y cómo lo haces. Sentarte en un warung, ver cómo preparan los platos o repetir en un sitio porque te ha gustado el ambiente forma parte de la experiencia.

La comida aquí no es algo rápido. Es algo que acompaña el viaje.

Por eso, más que intentar verlo todo, merece la pena organizar un buen itinerario que te deje tiempo para parar, improvisar y descubrir sitios sin prisas. Si necesitas una base para empezar, esta ruta de Bali en 10 días detallada puede servirte como punto de partida y ayudarte a equilibrar visitas, descanso… y buena comida.

Al final, en Bali muchas veces comes mejor en el lugar que no tenías previsto o que ni siquiera aparece en los buscadores. Y ahí está la mejor parte del viaje.

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Joan Herrero

Passionado por el arte culinario y los placeres de la mesa, Joan es un experto en gastronomía que comparte su amor por la cocina a través de su blog. Especializado en consejos prácticos para profesionales de la gastronomía, también ofrece trucos gourmet para realzar cada comida, ya sean recetas saladas o dulces. Siempre en busca de las mejores direcciones y tendencias, Vivien también explora el universo de la restauración, brindando una perspectiva rica y variada sobre la evolución de este sector.